Las puertas cortafuegos correderas cierran los huecos grandes entre dos sectores de una nave, como un paso de carretillas. Pasan el día abiertas y se cierran solas si hay un incendio, por contrapeso o por motor. Tienen que acreditar su resistencia al fuego y su cierre automático, y no sirven por sí solas como salida de evacuación.
La página de puertas cortafuegos explica las clasificaciones y los tipos de puerta. Este artículo se queda en el portón corredero: qué se le pide cuando el hueco es grande y por dónde sale la gente.
Cómo funciona una corredera cortafuegos
Un muro cortafuegos separa dos sectores de incendio: zonas de la nave pensadas para que un fuego no pase de una a otra durante un tiempo. Si por ese muro cruzan carretillas, el hueco necesita un cierre con resistencia al fuego. La corredera lo resuelve con una hoja de paneles colgada de una guía superior. En su funcionamiento general:
- Abierta, la hoja queda recogida a un lado del hueco, pegada al muro, sujeta por un retenedor.
- La orden de cierre llega de la detección de incendios, que corta la corriente del retenedor, o de un fusible térmico que se funde con el calor.
- El cierre lo hace un contrapeso, la propia pendiente de la guía o un motor, con un regulador que frena la hoja para que no llegue lanzada.
- Cerrada, la hoja solapa con el muro y con sus juntas en todo el contorno.

Qué tiene que acreditar
Dos cosas: resistencia al fuego y cierre automático. La primera se expresa con las letras E (integridad: no pasan llamas ni gases calientes) e I (aislamiento: la cara que no da al fuego no se calienta en exceso) seguidas de los minutos. La segunda, con la letra C.
La nota 3 de la tabla 2.1.2 del anexo II del Real Decreto 164/2025 pide a las puertas y portones de paso entre sectores una EI2 de al menos la mitad de la del muro. Esa reducción no se aplica a los que no sean fácilmente operables a mano ni a los de más de 3 metros de ancho o 4 de alto: en esos casos solo puede bajarse a la mitad si el paso se hace por un vestíbulo previo con dos puertas. Además, los cierres que no son puertas peatonales necesitan un sistema de cierre automático equivalente y, si van a estar abiertos, un retenedor equivalente que permita ese cierre en caso de incendio.
La consecuencia práctica es grande: un portón corredero de 4 metros de ancho no se beneficia de la regla de la mitad. Si el muro es EI 90, el portón tiene que ser EI2 90, no EI2 45. Pedirlo con la misma clasificación que la puerta peatonal de al lado sería quedarse corto.
Lo demás es común a cualquier puerta cortafuegos: placa, documentación que acredite la clasificación y montaje según las instrucciones del fabricante, incluido el encuentro con el muro, que se explica en sectorización y sellados.
Por qué no vale como salida de evacuación
El reglamento de naves (anexo II, sección 3, apartado 3.4) remite al apartado 6 de la sección SI 3 del CTE DB-SI, que dice que las puertas previstas como salida de planta o de edificio y las previstas para la evacuación de más de 50 personas serán abatibles con eje de giro vertical. Y añade, para todas las puertas situadas en recorridos de evacuación, que sean fácilmente operables a mano.
Los comentarios del Ministerio al DB-SI, que orientan la interpretación, son más directos: ningún portón para vehículos, manual o motorizado, es válido por sí mismo para la evacuación de personas, aunque puede contener una puerta peatonal que sí lo sea. Hay dos soluciones:
- Puerta peatonal abatible al lado, en el mismo muro, con su propia clasificación y su cierre automático C5. Su paso mínimo es de 80 cm.
- Puerta peatonal integrada en la hoja, solo si el fabricante la tiene ensayada y documentada como parte del portón.
Qué necesita para cerrar el día que haga falta
Una corredera puede pasar años sin moverse, y lo que la deja fuera de servicio suele estar a su alrededor:
- Recorrido libre. Ni palés ni estanterías en la franja por la que corre la hoja ni en el hueco. Marcarla en el suelo ayuda.
- Guía y rodadura. Sin golpes de carretilla, sin deformaciones y limpias.
- Conexión con la detección. Si el retenedor depende de la central de incendios, esa maniobra se prueba con la empresa mantenedora de la detección, que es protección activa y otro oficio.
- Prueba de cierre. Soltar la hoja y verla cerrar entera, con la periodicidad que marque el fabricante, y anotarlo.
Atar el contrapeso, desconectar el retenedor porque «se cierra cuando no toca» o dejar mercancía bajo el dintel. Un portón que no puede cerrar deja abiertos los dos sectores.
Corredera, batiente o cortina
| Corredera | Batiente de dos hojas | Cortina cortafuegos | |
|---|---|---|---|
| Cómo cierra | La hoja se desliza por una guía, por contrapeso o motor. | Las hojas giran con sus cierrapuertas y un selector ordena el cierre. | Un tejido técnico baja desde un cajón sobre el hueco. |
| Espacio que pide | Pared libre a un lado, al menos tan ancha como el hueco. | Sitio para el barrido de las hojas. | Altura para el cajón; nada a los lados. |
| Paso de personas | Puerta peatonal aparte o integrada. | Puede ser a la vez paso y salida, si el proyecto lo prevé. | Recorrido alternativo. |
| Qué vigilar | Recorrido despejado y guía en buen estado. | Selector, cierrapuertas y golpes en las hojas. | Que acredite la clasificación exigida y que nada quede debajo. |
Existen también cierres de guillotina, que bajan en vertical, para huecos sin pared libre a los lados. Elegir es cosa del proyecto.
Ejemplo: un paso de carretillas de 4 metros
Una distribuidora de recambios ocupa una nave de 2.000 m² adosada a la de otra empresa (edificio tipo B). Al reorganizarla, el proyecto la divide en dos sectores de riesgo intrínseco medio, el nivel que resulta de lo que arde dentro, con un muro EI 90 y un paso de carretillas de 4 metros de ancho por 3,5 de alto.
- Clasificación. El hueco supera los 3 metros de ancho, así que no hay reducción: el portón corredero se pide EI2 90, con cierre automático.
- Sitio. La hoja necesita más de 4 metros de pared libre a un lado. Se desplaza una estantería y se pinta en el suelo la franja que debe quedar despejada.
- Personas. Junto al portón se abre una puerta peatonal abatible. A esta sí le vale la regla de la mitad: EI2 45-C5, con 80 cm de paso.
- Cierre. El retenedor se conecta a la central de detección y la maniobra se prueba con su mantenedora.
Cuándo una reforma así obliga a aplicar el reglamento vigente a la parte afectada lo resume la guía del RD 164/2025.
Preguntas frecuentes
¿Cómo funciona una puerta cortafuegos corredera?
La hoja cuelga de una guía y pasa el día abierta, recogida junto al muro y sujeta por un retenedor. Cuando la detección da la alarma, o salta su fusible térmico, el retenedor la suelta y un contrapeso o un motor la cierran sola.
¿Una puerta corredera cortafuegos vale como salida de emergencia?
Por sí sola, no. El CTE DB-SI exige que las puertas de salida de planta o de edificio y las previstas para más de 50 personas sean abatibles de eje vertical. Se resuelve con una puerta peatonal abatible al lado o integrada en el portón.
¿Qué resistencia al fuego necesita un portón corredero entre dos sectores?
Según el anexo II del RD 164/2025, la mitad de la del muro, como cualquier puerta de paso, salvo que no sea fácil de mover a mano o mida más de 3 m de ancho o 4 m de alto: entonces, la misma que el muro, o la mitad si hay vestíbulo previo con dos puertas.
¿Puede estar siempre abierta una corredera cortafuegos?
Sí, si tiene un sistema retenedor que permita su cierre automático en caso de incendio y nada invade el recorrido de la hoja. Sin eso, un portón abierto es un hueco en el muro de sector.
¿Qué es mejor para un paso de carretillas, corredera o puerta de dos hojas?
Depende del hueco y del espacio. La corredera necesita pared libre a un lado y deja despejado el pasillo; las dos hojas batientes necesitan sitio para barrer. Lo decide el proyecto.
Un portón corredero casi nunca va solo: lleva muro, puerta peatonal y sellados alrededor. Si tienes que dividir tu nave en sectores o corregir lo que ha señalado una inspección, cuéntanos tu caso: si tenemos cobertura en tu zona, derivamos tu solicitud a una empresa aplicadora colaboradora, sin coste para ti; y si no, te lo decimos.
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